Escrito por Autora Evelyn Córdova

Guatemala ha identificado una oportunidad estratégica para integrarse a la industria global de semiconductores a través de actividades de diseño y pruebas no físicas, una etapa de alto valor agregado que se desarrolla principalmente mediante software, modelaje y simulación electrónica, sin requerir la fabricación física del chip. Este enfoque permitirá al país incorporarse de manera progresiva y competitiva a una de las industrias más dinámicas del mundo.

El principal habilitador para lograrlo es contar con talento humano especializado. En este sentido, Guatemala ha definido dos grandes estrategias para desarrollar las capacidades necesarias.

La primera es la especialización internacional del talento, siguiendo ejemplos exitosos como el de la República de China (Taiwán). La estrategia consiste en promover que ingenieros guatemaltecos se especialicen en el extranjero, en países donde la industria electrónica y de semiconductores está consolidada, como Taiwán, Corea del Sur, Japón y Estados Unidos.

Esta formación se enfoca especialmente en diseño de semiconductores y en aplicaciones alineadas con las fortalezas y necesidades del país, como agrotech, wearables, sensores industriales y tecnologías de monitoreo de riesgo. El objetivo es que estos profesionales regresen al país para transferir conocimiento, fortalecer la academia y vincularse con la industria.

La segunda estrategia es el Upskilling del talento existente, que apuesta por el fortalecimiento de habilidades de ingenieros ya formados en electrónica, sistemas, ciencias de la computación, telecomunicaciones y mecatrónica. A través de programas de formación especializada y certificaciones, estos profesionales pueden adquirir competencias clave para iniciar en el diseño de semiconductores.

Avances académicos y colaboración interuniversitaria

En este ámbito ya existen avances relevantes desde la academia. Universidades públicas y privadas, trabajando de forma conjunta —un hito para el país—, impulsan el programa “Train the Trainers”, liderado por la Universidad Galileo con el apoyo de la Universidad del Istmo y otras universidades, así como del Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt). Este esfuerzo busca multiplicar capacidades formando a quienes, a su vez, formarán a nuevas generaciones.

El desarrollo de talento puede iniciar incluso desde niveles técnicos y diversificados, fortaleciendo bases de matemática, electrónica y tecnología, creando una ruta continua hacia la formación universitaria y la especialización avanzada. Este enfoque escalonado permitirá aumentar progresivamente el volumen de talento disponible.

Además de la formación técnica específica, el manejo del idioma inglés se convierte en una habilidad transversal necesaria, que aplica tanto en el nivel técnico como profesional. Se ha identificado el nivel B2, intermedio alto, como el estándar mínimo para un desempeño eficiente en la industria, respaldado idealmente por certificaciones internacionales.

Otra estrategia es complementar la formación de talento humano tanto en el extranjero como en el país, con la atracción de talento especializado, incluyendo a la diáspora guatemalteca que tiene formación en la industria electrónica y de semiconductores, así como profesionales internacionales que forman parte de la industria y que están activos y/o en etapa de retiro y que puedan participar en programas de formación de talento en alianza con universidades y/o institutos técnicos.

Contar con talento humano especializado es un factor clave para atraer inversiones del sector. En ese sentido, Guatemala debe presentar una oferta competitiva que combine volumen suficiente de profesionales calificados con costos laborales atractivos. Este enfoque puede convertirse en un diferenciador estratégico que posicione al país como un destino atractivo para la inversión en la industria electrónica y el diseño de semiconductores.

Ecosistema de innovación y emprendimiento

La formación de talento debe ir acompañada de un ecosistema que impulse la investigación, el desarrollo, la innovación y el emprendimiento (I+D+i+e). Estas actividades son fundamentales en el diseño de semiconductores y permiten que el conocimiento se traduzca en proyectos, emprendimientos y vínculos con la industria, iniciando con aplicaciones de baja complejidad y escalando progresivamente.

Para ello, es clave articular políticas públicas y mecanismos de financiamiento que apoyen tanto la formación como las etapas posteriores de innovación, como el Fondo Nacional de Becas de Segeplan, el Fondo de Innovación Tecnológica del Ministerio de Economía, y los programas ProCienciaGT y ProInnovaCTi de Senacyt, entre otros.

La participación de Guatemala en la etapa de diseño de semiconductores abre una oportunidad estratégica de alto valor agregado, ya que se trata principalmente de la prestación de servicios basados en talento humano altamente especializado. Esta fase de la cadena permite desarrollar núcleos de diseño distribuidos en distintas regiones del país, siempre que existan tres condiciones esenciales: disponibilidad de talento calificado, acceso a energía confiable y conectividad digital de alta calidad. Bajo este modelo, la Ruta del Chip propone que Guatemala puede aprovechar su capital humano para integrarse a una industria global intensiva en conocimiento, descentralizar el desarrollo tecnológico y generar empleo especializado sin requerir, en una primera etapa, inversiones intensivas en infraestructura industrial pesada.

Invertir en talento humano hoy es sentar las bases para que Guatemala participe activamente en la industria del futuro.

 

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